Preparado por Gopala para el Taller de profesores de la
Asociación Centro de Yoga Sivananda de Madrid en
Octubre de 2004, dirigido por Swami Sivadasananda.


“Quiero agradecer a Swami Sivadasananda el encargo de
preparar este taller. Con su suave, pero firme presión, para
que todos hagamos un poco más de los que creemos poder
hacer, según la conocida estrategia de los Swamis
Sivananda, Vishu-Devananda y Durgananda, me ha
obligado durante unos días a bucear en los cientos de
documentos, legado del Maestro”.
Gopala es profesor de la Escuela de Yoga Sivananda de
Madrid.


I.- INTRODUCCIÓN.
Swami Sivananda nació y vivió en la India desde 1887
hasta 1963. Su obra literaria es inmensa y enriquecedora.
Miles de personas han entrado en contacto con sus casi
trescientos libros escritos en todas las lenguas de la India y
en las principales europeas y americanas. Estas notas son
un primera aproximación a su obra literaria, tan vasta y
profunda, pero a la vez tan llena de cuidada y deliberada
sencillez, como para llegar a todo tipo de personas, con
independencia de su condición intelectual. Como notas
que son no pretenden compilar de manera científica,
utilizando el tradicional método de búsqueda y
presentación de fuentes, la ingente obra del Maestro
Sivananda, sino recopilar ideas para darles una cierta
entidad informadora, con la buena voluntad de mejorarlas
con el tiempo.


Se presentan en un taller de profesores de la Asociación
Centro de Yoga Sivananda de Madrid en Octubre de 2004
para que todos podamos conocer mejor la obra de este
Gran Maestro del Yoga como Sabiduría Universal.

En la primera parte se exponen las características de su
obra, sintetizadas en apartados que permiten al lector su
análisis separado. En la segunda se habla de su producción
literaria y de las Instituciones que se crearon en su época
para difundir sus trabajos. Se incluye como anexo a las
presentes notas un cuadro recopilatorio de todos sus libros
clasificados por materias.

II.- CARACTERÍSTICAS DE SU OBRA.
Swami Sivananda no estaba apegado a sus derechos
de autor ni tenía una visión comercial de su obra
.
Swami Sivananda no tenía motivos comerciales de su
labor editorial. No quería derechos de autor. No los
solicitaba. Prefería que sus libros se escribieran en
ediciones numerosas y en muchas lenguas. Le dieran
derechos de autor o no siempre volvía a entregar los
originales si algún editor deseaba publicar de nuevo sus
obras sinceramente. Las 100 copias que solían darle por
cada 1000 editadas se distribuían sin beneficio en
instituciones, bibliotecas y periódicos creando una
importante cadena de distribución y publicidad para los
propios editores. Swami Sivananda la llamaba las copias
de la Puja de Ganesha, eran su “Royalty”, (juego de
palabras en inglés, imposible de traducir al español, entre
las palabras Royalty: realeza y royalties: de igual
significado en castellano). Los comerciantes saben que si
los primeros frutos se ofrecen a Dios, a los sabios y a los
renunciantes, el negocio está asegurado. De esta forma,
todos ganan.


Sólo sin tener una finalidad comercial pudo escribir
cientos de libros desde su pequeño kutir en los Himalayas.
Los editores conseguían más beneficios en la época,
vendiendo libros de magia y milagros que de Vedanta y
Salud. Para salvar esta dificultad editorial, creó la “Divine
Life Society” y la “Yoga Vedanta Forest University”, a
las que cedía los derechos de autor de su obra. Pese a la
creación de las mencionadas Instituciones siempre dejaba
publicar a editores desinteresados.

No le gustaba que en sus libros se le describiera como un
Avatar un Maestro mundial, o un Bhagavan. Quería que
sus libros fueran naturales y sencillos.

No le importaban los temas financieros. Sólo sabía dos
cosas: que el conocimiento debía alcanzar a todos y que
debía dar, dar, dar, sin esperar obtener nada a cambio.
Superó numerosas crisis financieras, pero nunca se detuvo
la maquinaria encargada de producir sus libros.

Swami Sivananda creo un fondo gratuito de publicaciones.
Los que aportaban algo (muchos con cantidades mínimas)
obtenían un panfleto. Swami tenía un “Libro con las
direcciones de todos los donantes” que le fue de gran
utilidad, en los años 30, para diseminar su obra por todo el
mundo.

Era un escritor que nunca paraba de escribir.
Sus libros se distribuían de forma gratuita en la India y en
el extranjero. Deseaba que tras su muerte su experiencia
estuviera disponible para la Humanidad. Para comprender
el deseo de Swami en la diseminación de su obra hay una
interesante anécdota con un editor. En 1933, cuando
preparaba materiales para su obra “La práctica del Yoga
Volumen II” los editores le sugirieron que mantuviese la
obra en un sólo volumen. Swami les contestó: ¿Porqué
detienen mi obra?. Dejen que “La práctica del Yoga”
tenga tantos volúmenes como sea necesario: 3, 4 ó 5, a
medida que tenga nuevas ideas sobre el tema. Déjenme
escribir hasta que mis ojos puedan, hasta que tenga ideas
que mostrar a los buscadores de la Verdad. Mi amor para
servir a la Humanidad es tan grande que continuaré
publicando mi trabajo con la ayuda de mis escribientes y
secretarios, incluso si pierdo mi vista. Dejen que el trabajo
divino crezca y traiga paz y dicha al mundo.


Los editores de un periódico le regalaron una máquina de
escribir marca Royal que utilizo durante 20 años. Luego,
la tecnología, a la que nunca se resistió, introdujo otras
hasta que apareció el ciclostyle para sus “Forest Talks”.

Sus obras derivan de su experiencia y la de sus estudiantes.
Cuando Swami Sivananda estudiaba los textos sagrados
(las escrituras) resumía los puntos sustanciales de cada
obra, reflexionaba sobre ellos, incorporaba su experiencia
personal y luego lo pasaba a texto. No perdía ninguno de
sus pensamientos porque los escribía todos. Observaba a
sus estudiantes y sus experiencias. Escribía sobre el efecto
del Yoga en ellos y luego lo publicaba para que sirviese a
todos mediante cartas, artículos y mensajes en periódicos
en todas las lenguas. Clasificaba todas sus lecciones y
luego las publicaba en forma de panfletos o libros. Esta es
una de las razones por las que su obra es tan extensa.

Su lema:
Máxima cantidad de trabajo en el menor tiempo posible

Trabajo rápido y diseminación veloz del conocimiento espiritual.
El método de trabajo que utilizaba era el siguiente: Quiere
la máxima cantidad de trabajo en el menor tiempo posible.
Empleaba a varias imprentillas a la vez para sacar su
trabajo adelante sin parar. Les pedía que no se
preocuparan de las facturas que éstas siempre se pagaban
al final.


Incorporaba nuevas ideas en las pruebas de imprenta de
sus obras, aunque no estuvieran totalmente relacionadas
con el objeto principal del libro, porque consideraba que
sus estudiantes no podían esperar a la publicación del
siguiente trabajo. De otro lado incorpora poemas y obras
menores, tipo instrucciones prácticas para la vida diaria,
en sus libros, tanto al final como al principio, aunque no
tuvieran nada que ver con el objeto que se estudia en la
obra.

No se preocupaba en exceso de los errores de
imprenta, ni del número de páginas de sus libros

Solía decir: “Si hay material, no hay que resumirlo en
menos páginas”. No le gustaban las correcciones de los
editores para mejorar el estilo, sino la fuerza de la palabra
tal como había sido expresada. Le molestaba,
especialmente, si los editores y correctores eliminaban las
palabras en sánscrito que consideraba imprescindibles,
incluso para los que no conocen esta lengua. Decía que las
palabras sánscritas tienen un poder enorme y un
significado poderoso.

Prestaba especial atención a los detalles en sus
trabajos
.
Swami Sivananda siempre ponía especial atención en sus
libros a las instrucciones detalladas de las técnicas que
enseñaba. Por ejemplo una vez que estaba escribiendo
unas instrucciones sobre Japa le pidió al editor que imprimiera

el símbolo de Om 108 veces para que los que
no conocían el Japa Mala pudieran practicar en la propia
página del libro. Incorporaba consejos prácticos adaptados
siempre a su aplicación inmediata en el día a día de los
hombres, con independencia del tipo de persona que
recibiera la enseñanza.

No consideraba que sus libros tuvieran repeticiones.
¿Por qué se decía que había repeticiones en sus libros?
La enseñanza de Swami Sivananda deriva de sus
investigaciones y de la experiencia de miles de discípulos,
como hemos dicho anteriormente. En sus libros destaca
los aspectos esenciales de la enseñanza práctica desde
distintos puntos de vista para que sean útiles al corazón, al
intelecto, a la mente y al cuerpo. Swami enseña el Yoga
Integral o de Síntesis. Algunos creen que esta forma de
escribir esta llena de repeticiones del mensaje principal,
pero las repeticiones son muy útiles para los estudiantes.
Muchos y muy diversos son las personas que leen sus
libros, por lo que los ejemplos se ponen para que todos
absorban el conocimiento por el corazón, por el intelecto,
por la mente o por el cuerpo. Incluso los devotos que
tienen todos sus libros le piden el último.


Las repeticiones deben evitarse, le dijo a un editor, pero no
por evitarlas debemos omitir los aspectos sustanciales de
la enseñanza, porque las repeticiones son imprescindibles
para martillar la mente mundana. Sin el martilleo la mente
no cambia. Así es en el Gita, en los Upanishads y en otras
obras clásicas de la literatura Vedanta.

La hora de escribir.
Muchas personas se preguntan por la intensidad de su
obra. ¿Cómo podía tener tiempo para escribir tanto y
dirigir la Sociedad para la Vida Divina?. El siempre
contestó: “Cada día dedico algo de tiempo a escribir y con
independencia del resto de mis obligaciones y
preocupaciones, nunca abandono esta responsabilidad”.
Lo hizo durante 40 años. Podía desconectar de sus
quehaceres constantemente. Si la hora de escribir se
acercaba, desconectaba la parte de su cerebro que atendía
otras obligaciones y conectaba la que le predisponía a la
actividad literaria. La inspiración estaba lista para
plasmarse en sus libros. Cuando la hora de escribir
finalizaba aplicaba el mismos principio.

Swami Sivananda se levantaba aproximadamente a las
03:00 y dedicaba las primeras horas a la meditación, a la
práctica del pranayama, al baño en el Ganges, etc.

Utilizaba dos momentos para la escritura:
a) Entre 07:00 y 09:00, las dos horas previas al
desayuno, tras sus prácticas de meditación intensas.
En esas horas sus pensamientos afloraban
rápidamente y se transferían enseguida a los
cuadernos de notas que luego se convertían en libros.
Consideraba esta hora muy auspiciosa. Preparaba
todo para que no hubiera ningún fallo. Sin moverse
de la silla era capaz de plasmar todos sus
pensamientos sobre todos los temas. A su alrededor,
perfectamente ordenados, todos los libros de consulta
que necesitaba. Trabajo intenso y rápido. Máxima


II.- PRODUCCIÓN LITERARIA

Su primer texto escrito.
Un estudiante llamado Chand Narian Harkauli le dio un
billete de 5 rupias para que se comprara leche, pero lo
destino a comprar papel y a imprimir “Brahma-Vidya” (la
realización de Dios) en vez de comprar leche. Para
entender esta anécdota hay que pensar que en el Swarg
Ashram, donde vivía Swami en esa época, el papel
prácticamente no existía, utilizando para escribir, en
ocasiones, envoltorios y sobres de carta vueltos. De otro
lado la leche era un bien escaso en la dieta de los
renunciantes. Cuando años después Swami Sivananda
contemplaba su obra, siempre decía a sus estudiantes:
“Veis: esta es la leche de Chand Narian”
Tras este libro, los estudiantes le animaron a que
compartiera sus experiencias y escribió “La Metafísica del
Hombre Interior”. Luego vino toda su obra. Empezó a
escribir en algunos periódicos como “My Magazine of
India”.

Su primer libro: “La práctica del Yoga”. 1929
.
Su primer libro llevaba por título: “La práctica del Yoga”.
Luego siguió “La Práctica del Vedanta” y “Un viaje a
Kailash”. En esta primera fase de distribución participó
intensamente Swami Paramananda que fue enviado a
Madras para la difusión de la obra de Swami
Sivadasananda. Su primer editor fue Sri P.K. Vinayagam
de “Ganesh and Co”. Swami Sivananda consideraba que
el reparto adecuado de los beneficios de una obra era el
siguiente: 40% para el editor, 40% para la producción y
sobre todo... 20% para Siva.

Las obras de Swami Sivananda cubren un vasto

espectro de temas
.
La finalidad es aproximarse a los hombres desde todos los
puntos de vista.


En su obra no solo apela al hombre racional y científico,
la denominada comunidad intelectual, sino a los devotos y
seguidores de todo tipo, a los seguidores sinceros que
ignoran las leyes, a los hombres de negocios, a los padres
de familia, a las mujeres y a los niños, A TODOS LOS
SERES HUMANOS. Se dirige más al corazón y a los
sentimientos, que a la inteligencia.


Sus trabajos no son tanto una enunciación de principios
para guiar al intelecto y a la razón, como una serie de
pensamientos e instrucciones prácticas sobre el arte de
vivir espiritualmente, que van directamente al corazón de
los estudiantes, sin circunloquios. Su estilo es sencillo y
profundo.


La obra de Swami Sivananda trata de muchos temas que
pueden dividirse en los siguientes:


Metafísica, Yoga, Religión, Filosofía Occidental,
Psicología, Escatología, Arte, Ética, Educación, Salud,
Relatos, Poemas, Epístolas, Autobiografías y Biografías.

Se acompaña a las presentes notas un anexo en que se
incluye, según esta clasificación, todos los libros editados
por Swami Sivananda.


Su obra trata de temas tan variados como la anatomía y la
fisiología, la salud, la higiene y la sanidad, el ejercicio
físico, los primeros auxilios y el tratamiento de las
enfermedades, la disciplina del cuerpo físico mediante las
técnicas del Hatha-yoga por la práctica de asanas,
pranayama, bandas, mudras y kriyas, los valores de la
vida, los deberes de los hombres, la familia, la comunidad
y la nación, su postura ante el mundo y el universo, la
estructura social, ética y política de los seres humanos, los
valores religiosos y los éticos, la finalidad de la vida etc.

III.- INSTITUCIONES QUE SE CREARON EN SU
ÉPOCA PARA DIFUNDIR SUS TRABAJOS Y
FORMAS DE DIFUSIÓN.


The Sivananda Publication League”.
Se creó en 1939 con el donativo del General Mayor A.N.
Sharma bajo los auspicious de Divine Life Society para
diseminar y preservar la obra de Swami Sivananda, y para
publicar su obra al menor precio posible. Su primera
publicación fue “Easy Steps to Yoga”

The Yoga Vedanta Forest University Press”.
En 1951 se creó la primera imprenta propia con una
“Mishtra Press”. No se dudaba, cuando apareció la nueva
máquina, de la importancia de producir tanto como se
quisiera. Se enviaron libros incluso a los Presidentes
Truman, en USA, Churchill en Londres y a Stalin en
Moscú, por si los leían sus asesores...

The Sivananda Literature Research Institute”.
Se crea en 1958 para investigar en la obra de Swami
Sivananda. Así aparece Sadhana que resume las shadanas
de todos sus libros.

The Sivananda Literature Dissemination Committee”
.Se crea en 1959 para regular la obra original y la
traducción de la literatura de Swami.

Publicaciones Periódicas
Tenía predilección por ellas por su utilidad práctica. Se
leen en el momento. Tanto diarios como semanarios.
Swadharma, Sankirtan, The Divine Life Magazine en
1938. Esta revista sustituye la técnica de los panfletos,
algo anticuada, para que los visitantes del Ashram se
lleven sus textos.

La Traducción de su obra.
Se realizaron desde el principio en 1939 a las lenguas de la
India. Antes de 1953 había pocas a lenguas extranjeras.
Para la organización de un fallido tour de Swami
Sivananda por todo el mundo se tradujo parte de su obra a
las principales lenguas extranjeras.

Entrenamiento de estudiantes por correo.
No tenía lecciones especiales preestablecidas para el
correo pero remitía sus libros, según las características de
los estudiantes, para su avance espiritual. Le gustaba los
estudiantes escribieran su diario espiritual y siguieran “las
veinte instrucciones espirituales importantes”. Su sistema
de enseñanza por correspondencia es el de cartas breves.

IV.- CONCLUSIÓN
La obra de Swami Sivananda es tan amplia que pocos
podrán leerla de forma sistemática y continuada. Hay
tanto que aprender del Maestro que a veces es difícil saber
por donde empezar, pero podemos estar seguros que en
casi todos sus libros se condensan los principios que le
llevaron a ser un Grande entre los Grandes:
SIRVE, AMA, DA, PURIFICA, MEDITA Y REALIZATE
Om, Tat, Sat